Es muy común escuchar como en España se tiene la noción de que gozamos de una Sanidad Pública que roza la excelencia; pero lo cierto es que cualquier experto en el tema nos dirá lo contrario y,si acudimos a las cifras o a los estudios realizados por las más prestigiosas Universidades obtenemos resultados que respaldan esto que digo; es más,la conclusión a la que se llega es pesima. Verán; según las últimas cifras disponibles y que cotejamos del Health Data, un informe de la OCDE que recoje los datos proporcionados por Organismos oficiales de los paises componentes, gastamos 1.953€ por persona/año;las camas hospitalarias se situan en 3,3 por cada mil/hab. cuando la media europea se encuentra en 5,7 por mil/hab.; el número de médicos por habitante está en la media,en cambio tenemos 1,3 enfermeras por cada médico en el desempeño de sus funciones, cuando en la UE es justo el doble y en países como Alemania o Suecia son 3.Es cierto que a veces nos bombardean con aquello de la esperanza de vida; como si aquí en España viviesemos tal que Matusalem y las riquezas de un Rajá; pero ni siquiera en esto vamos a la cabeza. Tampoco en el porcentaje de psiquiatras que no llegamos a la media (aun a pesar de los políticos que nos rigen).
Las listas de espera son del tercer mundo y en esto llevamos tiempo inmemorial. Las instalaciones a fuer de ser sinceros son de escasa calidad;mal ubicados,mal distribuidos y peor atendidos con unos cambios constantes en los organigramas de utilización de recursos y peor todavía en la gestión. Los despilfarros son clamorosos y al haber confiado una parte a la gestión privada muchas veces el sistema se ve pisionero de sus demandas. El penúltimo caso está aconteciendo en Vigo. Osea,que menos milongas con esto de que somos y gozamos de una sanidad de primera. Lo único de lo que podemos presumir es de unos impuestos de Primera pero los servicios no dejan de ser del montón.