
Siempre mantuve cierta distancia con Caixa Galicia,sin saber explicar cual era la causa pero lo cierto es que no llegaba a entender como un Presidente era capaz deaguantar durante mas de 25 años en el mismo puesto. Pasaban los gobiernos y él seguía cual tornillo con sinfin. Supongo que el haber colocado a los suyos, y no me refiero solo a sus hijos como altos directivos, le daba cierto control sobre el aparato,si pero... y a los políticos ¿que les daba? Pues eso,silencio y dinero. ¡Que iba a ser!
Ahora tenemos un Banco que no sabemos en que manos caerá, unos políticos que se van de rositas y unos directivos repletos de euros.
Y todo esto con la complacencia del Banco de España. Cooperador necesario, claro.
Hay que joderse,perdón por el exabrupto pero es que cada vez me indigno mas. Sobre todo al recordar el millon de euros que costó la auditoría sobre la viavilidad dela fusión. ¡Vaya cerebros!
Y el Feijoo vendiendo el producto! Todavía hoy.
En fin. Lo que nos espera con el Mariano.